Mostrando entradas con la etiqueta Calafates. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calafates. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de abril de 2010

Dime de dónde eres y te diré cómo hablas...







El léxico Magallánico esa mezcla de influencia argentina y chilota es la que nos diferencia de todas las otras zonas del país. La entonación, ese cantito tan típico que pega unos saltitos al final de cada oración y esa modulación al borde del murmullo es la que nunca dejaré de extrañar.
Quienes más "sufren"con esta forma de hablar son los nortinos primerizos en la región y más aún a los extranjeros, aunque a estos últimos les cuesta comprender a cualquier chileno.
Existe un error común a la hora de conjugar los verbos. Se conjugan los verbos en presente del modo subjuntivo en vez de utilizarlos en pretérito imperfecto del modo subjuntivo. Por ejemplo, es habitual escuchar "Me dijeron que HAGA el aseo" en vez de utilizar "Me dijeron que HICIERA el aseo" también es posible escuchar y leer "Le dije que VENGA" en vez de "Le dije que VINIERA" otra mal conjugación es cuando se dice "Le pedí que se VAYA" en vez de decir "Le pedí que se FUERA".
A continuación un pequeño diccionario con palabras típicas y dichos de la zona:


Chicos: Niños.
Gomería: Vulcanización.
Birome: Lápiz.
Confite: Dulce.
Salida de Cancha: Buzo Deportivo.
"Hola esteee": Saludo Coloquial.
"¡Me cago, che!": Interjección. Expresa sorpresa. Derivado Eufemismo: "me caigo, che"
Cubiertas: Neumáticos.
"no lo caiga": No lo bote.
Nafta: Palabra argentina, sinónimo de bencina.
¿Le "cargo" la guagua?: ¿Le tomo en brazos a la guagua?
Chupo: Chupete.
"Se pasó a pegar en un dedo": "Se pegó en un dedo"
Chumango:Denominación que reciben los magallánicos.
¡Qué crudo!: Exclamación que indica algo de connotación fuerte. Alguien que se introduce por un par de segundos en las aguas del estrecho de Magallanes durante un día de invierno, por ejemplo.
- Señaleros: Luces intermitentes de un vehículo.
Pecos Bill: Término antiguo utilizado para referirse a los pantalones.
Estufa: Se dice del artefacto donde se cocina.
"¡Con juicio, eh!": Exclamación para decir que se tenga cuidado.
"Ella es artista": Para referirse que aquella mujer es del ambiente.( night club)
Rasca-poto: Tobogán.
"Voy a 'hacer' Nafta": Voy a cargar bencina.
"Carnaza": Odioso.
"Pásame los colores": Pásame los lápices de colores.
"Este otro quedó como estaca": Quedó ebrio.
"Se armó el medio quilombo": Se armó un escándalo.
"Me condené chupando": Tomé mucho.
"Quedó como guasca": Quedó ebrio.
Chiches: adornos.
"Tanto que va a ser ahora": Impresionante.
Lavandina: Cloro.
"Mándalee": Toma.

sábado, 3 de abril de 2010

Huir



¿Nunca haz pensando en huir al sur para empezar de nuevo?

miércoles, 1 de agosto de 2007

Calafates



Cuando los Selknam señoreaban la Tierra del Fuego y nadie había llegado a apoderarse de su territorio, ellos se encontraban agrupados en tribus.Dos de ellas estaban en gran conflicto, pues los jefes de ambas comunidades habían tenido una disputa y juraron que su odio llegaría hasta la muerte.Calafate, la hermosa hija de uno de los jefes de esta tribu, vivía ajena al odio de su padre, disfrutando de la vida y el vigor de su juventud. Un día al atardecer, que es la hora del amor, se encontró con un joven fuerte y apuesto. Los grandes y bellos ojos de Calafate lo hechizaron desde el primer momento. El amor creció y era fuerte he indestructible para cuando descubrieron que eran hijos de enemigos.Cuando el padre se enteró de la relación de su hija con la del guerrero que consideraba su enemigo, recurrió al brujo de la tribu para poner fin a este amor.


“Tan solo sus dulces ojos deben permanecer”, sentenció el padre. El brujo la transformó en un arbusto, cuyo fruto guardara la belleza y dulzura de sus ojos negros. Sin embargo, estaría rodeado de espinas para que el joven enamorado no pudiera tocarla.El padre, sin embargo, no contaba con la fuerza ni la felicidad de este amor: el guerrero permaneció a su lado hasta el día de su muerte.Es por esta razón que si comes de este fruto caerás en el embrujo y tu corazón se sentirá atraído hacia la Patagonia y siempre querrás volver, pues el poder del amor que encierra el calafate provoca el deseo de volver a la tierra donde esta historia tuvo lugar.Leyenda Selknam, de la tradición oral, relatada por Mariella Argüelles.

miércoles, 25 de julio de 2007

Ultima Esperanza




Entre calafates y vientos , entre mullidos cúmulos, entre camiones y velas, entre alcohol y cercos, entre zapatos plásticos y ropa regalada se asoma la última esperanza de aquella muñeca, de aquella princesa de boca de fresa.
Todo parecía conspirar en su contra hasta que encontró a aquel hombre sin rostro, sin imagen, sólo con un nombre por delante. Estaba envuelta entre nubes, todo parecía bien...todo...hasta que la sonrisa mutó...se convirtió en hielos, en tristes y negros cachitos de hielo que hacían juego con el frío y escharcha de aquel mayo inolvidable.
Su cuerpo al igual que su sonrisa cambió; el cuerpo no era perfecto más ahora que parecía una gran bola de nieve. No sabía muy bien que sucedía. Un día de esos que no suelen ser normales se encontró con la mujer más vieja del mundo, su nombre nunca fue cantado por Sabina ni Serrat, ni su amor fue Ulises; era una mujer que despejaba todas las dudas.
Aquella mujer miró a la princesa y sólo le dijo : Tus sentimientos cambiarán en nueve meses más. Ya no serás más una princesa , tú puesto tendrás que cederlo. Terminó de hablar y giró...despareciendo entre las sombras de los arboles.
Desconsolada, con una zozobra descomunal miró al cielo , gritando, esperando alguna respuesta mucho más clara. Nada se escuchó entre las sombras, nadie le respondió. Estaba sola bajo la lluvia, cegada por aquella respuesta. Ya nunca volverá a ser como antes. Ya nunca más estaré sola. Fue el consuelo.
Todo esto no bastó...Algo más se sumaría a su desequilibrio, aquel hombre sin rostro le ofreció unas manos llenas de mentiras que se desvanecieron con el tiempo; aquel hombre se esfumaría con los segundos, sin ningún remordimiento planeó su fuga ese preso.
Ahora si todo se había derrumbado, aquella muñequita no tendría más cuerpo, y nunca más tendría a su cobarde amor. Sólo un portazo de escuchó, y el callejón mismo apareció ante sus ojos, la lluvia empapó sus heridas y las fue lavando con el tiempo.
Cuando estaba segura que quería aquellos cambios, vino desde el otro lado del cerco una voz que la invitaba a un lugar en que recuperaría su cuerpo; su cuerpo adolescente y sus infantiles juegos y por sobre todo su vida. Miró fijamente, escuchó silenciosamente, pero nada la pudo hacer cambiar de opinión, ya era tarde... la decisión estaba tomada.
Caperucita, aquella niña de tan sólo 16 años fue comprendiendo poco a poco qué estaba sucediendo; la habladuría de las voces colectivas fueron llenándola de penas, nadie comprendía realmente lo que ella sentía. Sólo hablaban de ella como si fuera Magdalena...querían llenarla de piedras para que la muerte dual fuera el final. Sin embargo, nada de esto la hizo flaquear. Caminó por el bosque sin cesar; luchó contra cualquiera que quisiera enseñarle lo qué es la vida.
Y fue cierto, nueves meses más tarde todo sería diferente. 1 lugar la acurrucó , 9 meses esperó , 8 personas a su lado, y 5 horas esperando que la vida le cambie.
Lamentablemente la felicidad no estaba completa porque aún tenía el sabor metálico de la soledad. No tenía a aquel hombre difuminado por el espacio para que compartiera aquellos nueve meses de contrastes.
Pero todo esto, pensó ella, estaba en el pasado, había encontrado a otro hombre-pescado para que compartiera y disfrutara de aquellos nueve meses de espera. Esta vez, tuvo que decidir entre morir o amar. Con el tiempo se dio cuenta que había decidido la segunda opción. La vida no era bella, ni de fondo de escuchaban aquellos acordes felices que nos muestran y nos obligan a creer. Lamentablemente, no estaba en el centro de un final feliz de teleserie, estaba en la tragedia más cruel, que ni Romeo & Julieta pueden dimensionar. Esta si que era una tragedia, tantos desengaños, tantas penas, tantos maltratos, tantas desilusiones, tantas cosas, sólo por querer compartir esos nueve meses de espera. Sin embargo, era la única opción que le quedaba, era morir o morir...y decidió lanzarse al abismo, sólo por cuatro paredes, cinco pescados y cinco panes.
La vida siguió como las cosas que no tienen mucho sentido. Acuchillaba estrellas sin parar, maldecía el día que tomó aquella decisión, repasaba cada lugar de aquellas cuatro paredes para poder escapar, pero volvía a su mente constantemente la razón por la que no podía escapar, era su única alternativa.
En su cabeza sólo existían dos razones , dos razones que la atrapaban, dos razones que la afirmaban para no cortarse las venas de cuajo y de un navajazo. Esas razones permitieron que aguantara durante cinco años.
Por otro lado, estaba una de las razones que observaba sin parar todos los daños, las cuatro paredes tratando , también, de huir. Pero sus brazos eran muy pequeños, sus pies poco veloces, sus ojos muy grandes para que entraran por la puerta y el temor mucho más grande que el orbe. Definitivamente no había otra opción. Morir o morir.
Pasaron los cinco años, la caperucita ya había alcanzado la suficiente fuerza para construir un túnel; la princesa ya tenía las trenzas suficientemente grande para que sirvieran de soga y cenicienta ya estaba destetada. Razones suficientes para poder huir.
La huida funcionó, el ángel lucifer lloró por la huida de sus muñecas. Pero ya no había nada que hacer, no había vuelta atrás - por suerte-.
La última esperanza había quedado atrás, lo que vendría ahora sería mucho más ruidoso, las casas coloridas serían cambiadas por edificios y muchas más personas caminantes. Las calles de tierra serían cambiadas por asfalto.
Pero todo sería mucho mejor que vivir en el horror y la traición. Todo era mucho mejor, hasta la mugre en aquel lugar era hermosa.
La pequeña criatura - ya lo sé, el mismo recipiente también trae veneno- no podía más de felicidad, por fin su vida estaba comenzando. La primavera recién comenzó para esas personitas, recién pudieron disfrutar de calor, pues el frío siempre caló sus huesos. Siempre los quebró.
El tiempo pasó, los segundos se disfrutaban a veces, otros se maldecían, pero en fin, se podían dar el lujo de poder tener una sonrisa en esas caritas. Nada más podía pasarles, sentían que ya habían sentido el olor de todas las flores del mal. Ahora sólo tulipanes adornaban sus vidas, de todos los colores.
Desde entonces, los tulipanes se han tornado de múltiples colores y otras de color más negros que los angelitos de Chavela. Pero en fin, cada vez que pasan 365 días las dudas vuelven a renacer, los recuerdos remesen más que las olas en invierno, y las lágrimas inundan cualquier lugar y los contrastes no cesan.
Cada 26 de Julio las horas paran, el viento sopla mucho más fuerte, la luna causa mucha más melancolía, los portales se ven mucho más oscuros, los rincones están más repletos de telas de arañas, las palabras sobran y las reminiscencias sobran. Así se va otro año. Jugando entre colores, entre el negro y el blanco.
Pero no puedo dejar de agradecer a todos los tulipanes que han coloreado mi mundo, a mi crayon, a mi estrella del polo sur, a caperucita por no haber cambiado por nada los nueve meses, a cada una de los retos, amarguras, traiciones, desengaños, amores, felicidades, a todos... por hacer de esta persona lo que es...