martes, 6 de abril de 2010

Acrofobia...



Es verdad. Sufrí y lloré. Mis piernas se convirtieron en dos grandes hilos que se doblaban al menor contacto. Mi vida giró en un sólo instante. Todo se movió. Y volví a llorar.
Recuerdo sólo voces conocidas que preguntaban por qué lloraba. Es verdad, no pude responder. Sólo se escuchaban chillidos que salían de mi boca. 
Tenía miedo de caer...No tenía miedo de estar ahí...tenía miedo de verme tendida en el fondo de aquel barranco...Tenía miedo de caer...


Miedo...que da miedo del miedo que da...