Los aeropuertos me llenan de tristeza. Están cargados por las penas de las despedidas que allí se acumulan, gente que marcha llevándose un rastro de vida tras de si.
Como Humphrey Bogart (Rick Blaine) en Casablanca me vi una vez despidiendo el avión en el que huía una mujer que no iba a volver. Malherido prometí no dejar marchar a más mujeres, una promesa perdida como tantas, como la de retirarme a tiempo, como la de no perder tu rastro, como la de sobrevivir a tu ausencia...
Pero yo no era duro y sentimental como Rick Blaine ni ella tan dulce y maldita como Ilsa Lazlo, ni ella vestía de azul, ni ellos de gris, así que quizá sea otro el final de esta película, quizá la niebla se disipe y deje ver el final del aeropuerto. Eso si, puede que este sea el comienzo de una hermosa amistad.
Por: Ismael Serrano.-

1 comentario:
Evito las despedidas, es terrible estar frente a esa persona que quieres y tienes que decirle adiós. Conocí a alguien y estuve con ella dos semanas y tuve que despedirme, no sabes cuánta pena me dio. Pero sé que nos volveremos a ver, porque siempre hay un regreso.
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